Cameron Tanner. Al levantarme noto lo plácidamente dormida que va Samantha, con cuidado me aparto de ella para no despertarle, se voltea y abraza su almohada. No puedo evitar sonreír al verla, dejando un beso a un lado de su cabeza salgo de la cama. Tomando camino a la cocina encuentro a mi hermana sentada en uno de los taburetes, con sus manos en la cabeza, un vaso de jugo de naranja y quejidos que van y vienen. Soportando la risa al verla de esa manera camino hasta la nevera, ella al notar mi presencia me da una de esas miradas suplicantes de silencio y paz, tomando el vaso de jugo le acompaño sentándome frente a ella. – ¿Buen día? –me da una mirada y niega. –Que tiene de bueno este día, mi cabeza se parte en dos, ¿Que tenía ese champagne Cameron? –suelto una risita. –No lo sé, p

