–Lo siento señor Tanner, es imposible el poder localizar con solo esa información a la señorita Evak, tantos bosques fuera y dentro de la ciudad, necesito más información que la que me dio señor. –Necesito que la encuentre, dos semanas, casi tres y no han dado con ella, ni que se la fuera tragado la tierra. Cabreado tomo el último sorbo de licor en mi vaso y al terminar no lo pienso más y lo tiro contra la pared. Todos los papeles en mi escritorio sobre el suelo, no puedo ni siquiera ir a la empresa, estar en ese lugar es verla partir, el recordar lo poco que compartimos en esa oficina, me siento tan molesto de aun no dar con ella. Escucho dos toques a la puerta, veo el reloj en la pared, es muy tarde, no espero a nadie, miro a mi detective, espera por mí, no sé qué más darle para que l

