Primera botella… Segunda botella… Tercer botella… Después de la cuarta botella perdí la cuenta de las demás y de lo que estaba pasando a mi alrededor. Sabía que estaba en mi departamento sin embargo, no sabía si era de noche o de día, el vodka había hecho que perdiera el sentido de mi rutina, de mi vida. Una vida de mierda. Si, mi vida ahora era una mierda, todo por una simple razón. Isabelle. Nunca había visto el poder que pudiera darte una mujer en tu vida, fue hasta que ella aprecio para poder sentir esa sensación. Isabelle tomo el rumbo de mi vida, nunca creí tener a una sola mujer en mi vida, pero ella… su actitud rebelde, sus ojos, su sonrisa, todo de ella la hacían diferente a las demás y al resto de la gente que trataba de entrar en mi vida. Pude tratar de alejarla, per

