Con esa voz tan sensual y tan varonil, solo pude cerrar los ojos, pero no pude dormir. Sentía que el carro aun estaba en movimiento, Carlos acariciaba mi brazo, y yo… yo solo pensaba en lo llegara a suceder. Por mas que evite ponerme así de caliente, con un hombre como Carlos no es ni será posible. Al parecer, solo para mí, el camino de vuelta al hotel se me había hecho bastante eterno, el auto se detuvo e inmediatamente reacomode mi cuerpo en el asiento y el chofer abrió la puerta dejándome Sali y sentir un poco del frio que daba mi cuidad. Carlos me siguió y tomándome de la mano, juntos nos encaminamos al hotel, más en especifico a nuestra habitación. En cuanto la puerta se abrió, ambos entramos y Carlos se encargó de cerrarla, mis ojos vagaron en la habitación con una tenue luz, per

