Lluvia Plateada

1195 Palabras
Dominio total El rostro de terror y angustia era más que evidente en Hearlander. El solo sentimiento del miedo al estar frente y debajo de una persona que parecía dulce y seductora, fue el miedo más fuerte que comenzó a sentir en ese momento. ¡No podía creer que una dama de tan grande fama, fuese una asesina! Sin saber claro está, que en verdad no era Zafiro la que estaba actuando por cuenta propia ¡Sino más bien el espíritu de la Loba Azul Plateada, la que estaba tomando el control del cuerpo y sentidos de Zafiro! La loba comenzó a devorar más allá de solo la entre pierna de Hearlander, subiendo a su abdomen y provocándole heridas profundas y sangrientas. Hearlander, intento aun en su desesperación acertarle algunos golpes a Zafiro para defenderse del feroz ataque que estaba sufriendo. Lo que fue de alguna manera algo inútil su intento por sobrevivir. Hearlander, volvió en si minutos después, en el cual estaba sentado en uno de los sofá de espera de la habitación ¡Atado de pies y manos con el cuerpo ensangrentado! La loba se reía frente a su rostro lleno de angustia ¿Por qué aun no lo termino de asesinar? Era la pregunta que saltaba a la vista. Zafiro se acercó a Hearlander para insinuarle — ¡Me pareció muy interesante el exquisito sabor que tiene tu piel! Me fascina ese tipo de sangre y piel, por ello mismo es que aun sigues con vida, puesto que no sería nada aprovechable desperdiciar el resto de tu cuerpo que está más que exquisito ¡Nunca imagine que me encontraría con algo así en este lugar!— la herida que la Loba le había provocado en su entrepierna y abdomen, estaban saturadas, lo que permitía de alguna forma que no se desangrara y de esa forma conservarlo de mejor manera al deseo de la Loba. — ¿Quién eres tú en verdad?— le pregunto Hearlander, — Parecías una mujer tan simple y natural que ¡Jamás imagine esta situación! ¿Qué buscas? ¿Dinero o poder? Si me dejas ir no diré nada al respecto y te otorgare las propiedades que me pidas— Hearlander estaba intentando negociar con Zafiro desde su punto de vista, sin embargo eso no le haría cambiar de perspectiva a la Loba que ¡Apenas estaba comenzando una vida de terror en Harlem! Ante tales preguntas y negociaciones. La Loba respondió con su cuerpo aun cubierto de sangre y saboreando desde su esquina el trozo de piel que conservaba de Hearlander. — ¡No estamos aquí para negociar! A mí solo me interesa tu piel y sangre, es lo único que me rejuvenece y me mantiene con vida, ¡Por cierto! Mi nombre no es Zafiro, esa tierna y pretenciosa mujer ya no existe más en este cuerpo, desde ahora me conocerán como “Rain” ese era mi nombre antes que me convirtiese en un espíritu errante por culpa de la humanidad— Hearlander, en lo único que pensó en ese momento fue que Zafiro estaba realmente demente y solo era un estado reprimido por parte de Zafiro por la soledad a la que estaba sometida desde la muerte de sus padres, ¡Sin embargo eso no dejaba en claro lo que estaba sucediendo! Hearlander no tenía oportunidad a salir de ese lugar ¡Por más que este gritara y pidiera ayuda! Simplemente nadie lo podría ayudar. — ¡Vamos Zafiro! No me hagas esto por favor, si lo haces por solo haberme fijado en ti para pasar un buen rato de sexo ¡Lo siento! Pero creo que con lo que me has hecho no podre nunca en la vida volver a disfrutar de ello— Rain, como exclamo que se le llamaría desde ese momento, le respondió. — Lo siento Hearlander, pero estas destinado a ser mi alimento por los próximos tres días, así que no te mueras aun por favor, porque la carne muerta y sangre coagulada ¡No sabe igual!— De inmediato Rain, se retiró del despacho dejado a Hearlander con el terror en su rostro y sin poder liberarse de sus ataduras. Se dirigió directo a su habitación para deshacerse de los restos de sangre que llevaba en su cuerpo, para posteriormente salir de la mansión Heaven, algo que causo mucha sorpresa para la servidumbre. Puesto que ella tomo el auto de Hearlander para llevarlo a un lugar retirado de la mansión, nadie de la servidumbre podría siquiera insinuar nada al respecto, por lo que el silencio y murmuraciones al momento que Rain se retiró no tardaron en resaltar. Tras haber literalmente deshecho de la evidencia del auto del Hearlander, regreso en un auto diferente a la mansión a altas horas de la madrugada. Hearlander aún estaba con vida, sin embargo el desangrado y deshidratación era más que evidente, ya no podía siquiera hablar, fue claro el intento que tuvo Hearlander de querer escapar del lugar, al haberlo encontrado tirado cerca de la puerta del despacho. Rain lo coloco nuevamente en su lugar para volver a alimentarse de su cuerpo mal herido, esta vez sacio su sed y hambre con algunas partes más cercanas a su pecho. Hearlander se estremecía del dolor provocado por las mordidas profundas que le provocaba Rain. ¡Sin piedad ni timidez! Rain estaba terminando de consumir la vida de Hearlander. — ¡Por favor no continúes! Detente te lo ruego, juro no decir nada si me dejas ir en este momento, si no aparezco en unas horas en mi residencia ¡Ten la seguridad que me estará n buscando por toda la ciudad y continente hasta que me encuentren y no podrás librarte!— — ¡Que hagan lo que quieran hacer! sin lugar a duda tu sangre y piel es mucho más exquisita que haber tenido que permitir que me ultrajaras, lástima que no existan muchos como tú, de este lado del mundo— La tortura termino para Hearlander, al haber dado su último suspiro horas después del último ataque que le proporciono Rain, lo retiro del despacho tras haberlo embalado y envuelto perfectamente para que nadie sospechara que en verdad era un c*****r el que llevaba apoyado en sus hombros, Rain retiro el cuerpo mal herido y destrozado por sus dientes de la mansión, hacia el mismo lugar en donde llevo el auto de Hearlander, para de esa forma desaparecer igualmente el cuerpo y quedar completamente fuera de cualquier investigación. Igualmente a la mañana siguiente tras haber regresado de ese lugar en el cual era completamente desconocido para toda la servidumbre, ordeno inmediatamente retirar todo el sistema de vigilancia de la mansión, quería asegurarse que ¡Nadie tuviese algo en contra de Zafiro para continuar con su nueva vida en Harlem! De donde ahora Rain se encargaría de dirigir todo los planes y deseos de Zafiro, solo de esa forma podría obtener toda la sangre y piel que deseara sin levantar sospechas de nadie en la región. Lo que la llevaría a sembrar un reinado de Terror en la ciudad que un día fue pacífica y tranquila a los ojos de los habitantes.
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