Capítulo 6

2008 Palabras
—¿Cuánto tiempo vas a seguir utilizando mi cuerpo? —Preguntó una voz sumida en mi memoria.   No caía en cuenta de lo que oía y me esforzaba por intentar entender la situación, no podía asegurar que fuera la voz de Mar porque no la conozco, pero claramente la dueña de este cuerpo era ella, tenía que ser ella la que me hablaba. ¿Acaso ya está despertando? Eso es malo, no es nada bueno para mi que ella despierte, luchar contra otra alma va a ser bastante agotador para este cuerpo y probablemente sufra variadas consecuencias.   De repente miré a mi alrededor y pude ver que todo era intensamente blanco y brillante, era como si estuviera en una especie de paraíso, pero al mismo tiempo se sentía como un limbo, algo a lo que claramente no estaba acostumbrada y de alguna forma era extraño, podía imaginar que estaba soñando pero que era un sueño diferente a los sueños normales.   —Tomaré tu cuerpo el tiempo que sea necesario —Dije con seguridad, puede que este cuerpo le pertenezca, pero el universo me lo concedió y no hay nada que pueda hacer contra ello.   —No dejaré que uses mi cuerpo para tus venganzas, te combatiré como lo que eres, un parasito —La voz era extrañamente intrigante y me gustaba la forma en la que decía parasito, pero de todas formas no le di importancia.   —El universo me concedió tu cuerpo y aún no he terminado con mi objetivo, da por hecho que yo también te combatiré y que gané el alma más fuerte —Esas fueron mis últimas palabras y de repente me desperté.   Día 5 (Anaiara)   Miré el techo y me quedé pensando en ese sueño, parece que finalmente Mar ha despertado y ahora me toca luchar por que ella no tomé el control del cuerpo, de esta forma podré continuar con mi venganza, algo que de lo contrario no podría. En esta ocasión le toca a Anaiara, la hija del director. Esa mujer es una de las peores personas que he conocido, fue testigo de acoso s****l que cometió su padre contra mi persona hace un año y no hizo nada al respecto a pesar de que yo le conté todo, prefirió callar y proteger a su padre.   Me preparé para ir a clases como siempre y en está ocasión me llevó mi madre, bueno, la madre de Mar pero ustedes entienden y tuvimos tiempo de dialogar y pude conocerla más, es una buena mujer y se nota que ha estado muy deprimida por perder a su hija, la ha pasado mal, puedo sentirlo. Pero no hay nada que yo pueda hacer por ella, cuando todo acabe talvez no pueda recuperar a su hija, pero ese no es mi problema, solo es un efecto colateral.   Me gustaba pensar en cuando yo era niña y en como mi madre cuidaba de mi constantemente, ella siempre me aconsejaba que tratara de pasar inadvertida respecto a todos los hechos, pero me costaba mucho trabajo lograrlo a ciencia cierta. Ella solía aconsejarnos eso a mi hermano y a mi, evitar por todas las formas ser el centro de atención, eso incluye el intentar ascender de estatus, pero el idiota de mi hermano ni siquiera siguió su consejo, cosa que claramente ocasionó muchos problemas respecto a mi.   Llegué a la secundaria y me encontré con Sofía, estuvimos charlando un rato mientras íbamos a clases pero de repente tuve un fuerte golpe en la cabeza, me dolía como el mismo infierno y me sentí tan débil que tuve que ser arrastrada a la enfermería. Estaba claro que Mar me daría pelea, ella quería recuperar su cuerpo y no importaba cuanto tiempo pasará, ella seguiría peleándola.   Era un problema bastante serio y no encontraba una manera para lidiar contra Mar, pero por ahora solo me quería centrar en las venganzas, de esta forma podré acabar con el problema más rápido de lo normal, es que sigue siendo bastante molesto pero el no tener que lidiar con ella sería bueno, pero ahora tengo que soportar estos dolores infernales solo porque ella quiere tomar el control de su cuerpo. La estoy poseyendo, que capte la maldita indirecta de una buena vez y se deje de romper los cocos.   Intente ignorar por completo este hecho y me centré en continuar mi venganza, por primera vez planeaba hacer algo que sabía que no estaba bien pero tenía que hacerlo. Quería lastimarla físicamente y se que es algo que claramente se oye mal, pero ella fue testigo de un acoso s****l y anda a saber si no fue testigo de violaciones, pero el ridículo amor que le tiene a su padre me está trayendo serios problemas. El tipo es un acosador, abusador s****l, violador, viejo verde, asqueroso, casado e infiel. Es claramente todos los prototipos de un sujeto que merece carcel y ser sacado de su puesto, pero su hija es una estúpida que le importa más un violador que las mujeres.   Sentía tanto asco al pensar en ello, pero también sabía que no tenía demasiadas soluciones. Me quedé con Sofía intercambiando palabras, estuvimos charlando entretenidas hasta que algo cambió. De repente y sin previo aviso Sofía me besó y fue algo realmente sorpresivo para mi, no podía entender la razón por la que había hecho eso y me dejó totalmente sin habla.   —¿Por qué… —Me interrumpí a mi misma porque no podía hablar del shock tan grande que tenía.   —De alguna manera me gustas, te pareces a mi querida Noha y no se, me siento rara contigo. Realmente siento que eres ella aunque no me lo quieras admitir, siento su esencia en ti —Comenzó a explicarme ella, yo estaba demasiado confundida.   —No vuelvas a hacer eso —Solté de repente y ella me dio una mirada de pena.   —¿No te gustó? —Preguntó triste y yo negué con la cabeza.   —No es eso, solo no me beses sin avisarme porque es demasiado raro y sorpresivo —Dije intentando hacerla entender y algo en su mirada se ilumino.   —¿Y si te aviso puedo besarte? —Preguntó pero yo no respondí, simplemente asentí con la cabeza y ella pareció volver en si misma, tanto que volvió a besarme a lo que luego se arrepintió— Lo siento, debo avisar primero —Se rió sorpresivamente luego de decir eso y yo le sonreí bastante cálida, algo en ella me gustaba mucho pero no sabía que.   No podía dejar esto por mucho tiempo y tenía que empezar a resolver los conflictos, era momento de vengarme de Anaiara y debía hacerlo cuanto antes. No podía arrepentirme en absoluto porque ella no lo merecía en absoluto. Esperé a que la secundaria se vaciara y además esperé a que Sofía finalmente se fuera a casa, ya que estaba bastante pesada con sus abrazos extraños, me gustaba que me abrazara e incluso que me besara, pero era demasiado incomodo, más de lo que debería.   Me saqué todos esos pensamientos incómodos de la cabeza y me centré en seguir a la yegua de la hija del director quien ya se estaba yendo a su coche, tenía el plan tan armado que no había forma de fallar y comencé a ejecutarlo.  Con un enorme bate de béisbol comencé a golpear el parabrisas de su auto junto a la puerta de al lado, ella se asusto y no quiso bajar, pero yo la bajé a prepo esperando que de esta forma todo terminara.   La solté haciendo que cayera en el suelo y comencé a golpearla con el bate una y otra vez, en la cabeza, en el cuerpo, en las piernas y en los brazos, muchas e incansables veces. La golpee tanto que comenzó a sangrar fuertemente y se desmayó, pero yo no me detuve y la seguí golpeando hasta que no pude más. Luego cuando me detuve pude ver la realidad, ella estaba muerta, la golpee tanto que no pudo resistirlo más y falleció en mis manos.   Ahora era el momento de ocuparme del cuerpo, no tuve más opción que meter el cuerpo en la valija del coche y este mismo me lo llevé para luego abandonarlo en el lugar más alejado, no había dejado huellas y el bate que use lo quemé al fuego, no había manera de que alguien supiera lo que había pasado. Al menos esperaba que así fuera y tan pronto como acabe me fui a la casa de Sofía a dormir para tener una coartada sólida, estar ahí con ella me resulto bastante incomodo, más porque ella quería besarme todo el tiempo y yo aunque también quería, no podía evitar pensar que ese era un problema serio.   Día 6 (Desconocido)   A la mañana siguiente pude enterarme de que el cuerpo de la hija del director fue encontrado y que había un testigo clave que había visto a la asesina, porque si, aclararon que fue una asesina. En ese momento supe que tenía que elaborar un perfecto plan para acabar con la vida de ese testigo, la verdad era que tenerlo vivo solo sería un problema y no me costó mucho trabajo descubrir quien era, la identidad de Mar tiene bastantes beneficios y así fue como a la noche me arme de valor y fui hasta la casa del desconocido con otro bate.   Entré en la casa de el con sumo cuidado y cuando estuve lista comencé a golpearlo con el bate incansablemente hasta ocasionarle la muerte. Tenía que matarlo o podría ir a prisión, además ya le había probado el gusto a matar y era asombroso, de repente me di cuenta que matar era una de las mejores venganzas que podían existir, pero que no podía darme el lujo de darla. Sería demasiado obvio si de repente todos mis compañeros aparecen asesinados por un bate y no puedo ser tan obvia o ese sería un serio problema, uno serio pero posta, posta posta.   Tenía otro cuerpo del cual deshacerme e hice lo mismo que con el de la hija del directos, no sería nada sencillo pero intente no dejar pruebas en absoluto y luego de eso me fui a mi casa intentando parecer lo más normal posible, pero no pude ni siquiera llegar. A dos cuadras de la casa tuve otra vez mareos y la fuerte lucha interna de Mar por tomar el control, acabé en el suelo retorciéndome de dolor cual sanguijuela, no sabía que más hacer, estaba totalmente agotada de los pies a la cabeza y tenía que llegar a la cama sin importar nada.   De repente me di cuenta hasta el limite al que estaba llegando, primero cometí un asesinato accidental, porque aclaro que nunca tuve la intención de matar a Anaiara y luego tuve que matar al testigo que sabía que yo era la asesina. Claramente matar se vuelve un vicio, pero espero que esto no se repita, la verdad no tengo intención de andar asesinando personas a mi paso porque no es lo adecuado para mi, solo quiero terminar con esto e irme de este horrible mundo lo antes posible y por fin acabar con todo.   Claramente las cosas se estaban saliendo de control, pero después de mucho esfuerzo pude volver a casa y acostarme a dormir. A la mañana siguiente vi en la televisión como se hablaba del testigo fallecido y se temía que el asesino estuviera dentro de las fuerzas nacionales, ya que era claro que sabía quien era el testigo cuando este era anónimo porque estaba siendo protegido por el estado y las fuerzas nacionales. Me alegraba saber que de alguna forma no estaban apuntando hacía mi. El problema estaba en muchos sentidos y de alguna forma tenía que encontrar la manera de solucionarlo, no sería fácil pero por lo menos ya tenía algo a mi favor. Ellos sospechaban de las fuerzas nacionales por lo que una simple estudiante de dicinueve años, estaría totalmente fuera de sus intenciones y no tendría que lidiar con ello. ¡Qué vida perfecta!
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR