─Señor. ─dice al asistente de Edward de pie en la puerta como de costumbre a esta hora. ─la cena está lista. ─Prepara el auto, voy a salir. ─dice con una ronca y seca, desde una lado de la oscuridad. ─¿Está seguro, señor? ─pregunta algo preocupado. ─Solo hazlo. Prepara el auto, salimos en una hora. ─dice apartándose de la ventana entrando en la oscuridad absoluta. ─sí señor. ─dice el asistente, y hace exactamente lo que le ha dicho, después de preparar un botiquín, va por el auto como ordenado Bajo de la luz de las velas, Edward se pone se prepara para salir, tras un rápido baño se pone su ropa como de costumbre, con los ojos cerrados evita mirarse a sí mismo, o cualquier parte de su piel desde el accidente. Sentado sobre el filo de la cama, espera por unos momentos antes de volver

