* * * * * * * * * * * * * * * CAPÍTULO 5 * * * * * * * * * * * * * * *
Katherine:
Mi cabellera marrón estaba siendo peinada mientras yo observaba el jardín; la primavera se hacía visible en las flores. El sol de la mañana estaba más potente que en el invierno.
El sueño me estaba ganando y mis ojos estaban semiabiertos.
—Señorita, el Alpha está afuera—Me aviso Gracie — Le digo que está ocupada—Sugirió ella muy despacio.
Tampoco le estaba agradando la actitud del Alpha. Los rumores se habían hecho muy fuertes y la gente empezaba hablar mal de mí. Ya que no me ocupaba de las “necesidades” del Alpha
—No, hazle pasar— Mencioné. Quería saber para qué me necesitaba ahora.
Escuche la puerta de mi habitación abrirse y sus pasos acercarse. Aun la marca de su mano no desaparecía de mi cara. Se arrodilló cerca a la silla que estaba sentada y puso su mano en el lugar del golpe. Saco de su saco una pasta de crema, y la froto en el lugar dañado.
—Amor, no me gusta estar molesto contigo—Juntó sus manos con las mías y rodé los ojos sin que se diera cuenta. — Pero a veces haces que pierda la cordura, hoy vendrá el Alpha de la “Tierra Oscura”, encárgate de hacer la fiesta para su bienvenida.
Asentí la cabeza y dejé que se marchara; no podía creer que había acostumbrado a sus disculpas y a su compañía. Tenía que sacarme de la mente “que él podía cambiar”, “que realmente yo era la culpable de sus actos”, él no me amaba y no me amaría aún sí yo cambiara por él.
Respiré exhausta de pensar. Si el reino perdía a su Alpha o ya no confiaba en él; se volverían un grupo de rebeldes y los demás pueblos los atacarían. Los perjudicados serian mi nación, y eso no podía permitírmelo.
Empecé a organizar la cena de gala, y la fiesta, invité algunos nobles; decoré el comedor. Lo único que faltaba era elegir el vestido que usaría.
Estaba cansada, no quería ver a nadie; pero el deber era más importante.
—“Luna”, cualquier vestido que elija le quedaré bien, pero le recomiendo este dorado —Dijo Gracie.
Extendiendo el amplio vestido, sería divertido conocer al Alpha de otra manda, ya que nunca se había presentado y solo enviaba a sus súbditos.
—Bien, entonces ese usaré— Dije tomando el vestido.
Me arreglé y decidí tardarme un poco antes de bajar. Llegue un poco tarde debido a que arregle lo que había utilizado. Empece a bajar tranquila, decidida a disfrutar esta noche.
Pero cuando bajaba las escaleras lo vi. Llevaba un traje azul y el cabello tal como lo recordaba. Estaba conversando amistosamente y extendiéndole la mano hacia Kiliam. Con una sonrisa, sin mostrar sus dientes.
Aquella sonrisa era más falsa que la mía cuando saludaba a Sofía. Empece a cuestionarme sobre la lista de invitados.
¿Qué hacía aquí Eduard?, yo no lo había invitado.
—Mi “Luna”, ven a saludar al Alpha Eduard— Llamo Kiliam al verme bajando de las gradas.
Joder Vi como sus ojos se elevaron para verme, analizo mi cuerpo y me dio una cálida sonrisa. Necesariamente tuve que acercarme a ellos.
Se veía algo enojado, quizás celoso es como lo describiría, Eduard era mi mate; pero aún no podía decirlo.
—Encantado de conocerte, “Luna” —Beso mi mano en forma de saludo, pero igual me sonrojé. —Una hermosa mujer, la que tiene a su lado Alpha Kiliam — Arrastro aquellas palabras con algo de rencor
Se intercambiaron algunas miradas, y no me agrado aquello.
—Kiliam, podemos bailar— Dijo Sofía, interfiriendo la conversación. —Me siento sola, ya que no conozco a nadie más.
Rodé los ojos he hice una mueca inconscientemente, pero Eduard pudo percibir mis gestos. No es que estaba siendo celosa, sino que no me gustaba esa clase de comportamiento
—Claro Sofí— Agarro su mano y ambos fueron a la pista de baile.
—¿Lo amas? — Preguntó de repente con una voz gruesa
—Eh—Trate de hacerme a la desentendida. —Es mi esposo, soy su Luna ahora — Recalque
—Yo no te pregunte eso— Dijo mientras que sujetaba mi muñeca jalando de ella, para que me acerque a él. Su mirada capturó a la mía, su olor se extendía en mi cuerpo provocando que me acercara más a él. Estaba cayendo sobre él, mi cuerpo reaccionaba solo.
—No — Afirme bajando la mirada hacia el suelo.
—Entonces recházalo— Sugirió él, levantando mi mentón
—No puedo hacerlo— Trate de soltarme de sus agarres._ ¡Por la Luna Katherine! Recobra la compostura._ Me dije a mi misma
—¿Por qué no? — Cuestionó con algo de molestia en su voz
—Por mi manada— Sisee.
Era una escusa patética pero válida. Tenía miedo.
KILIAM:
Había empezado mi romance con Sofía, porque quería que Katy mostrará intenciones de celo, pero parecía no incomodarle lo suficiente; hasta sentía que ya se empezaba acostumbrar al tener a su prima como la “querida” de su esposo. Por otro lado, Sofí era lo contrario a ella, siempre me demostraba cuando molesta estaba y podía sentir cuan entregada estaba hacia mí. Ella aún no sabía mucho de la vida y necesitaba protegerla. Porque Katy no podía ser un poco más cariñosa, siempre tenía que estar a la defensiva.
—Pareces preocupado— Dijo Sofí tocando mi frente
—No es nada importante— Le sonreí y ella me dio un fuerte abrazo
—¿Te traigo tu traje, para que te cambies? —
—No debes hacer eso, hay muchos asistentes que pueden hacerlo— Mencione sujetando su mano para que no se marchará
—Pero yo quiero ayudarte, me gusta estar a tu lado — Me dijo con un puchero en los labios.
Dando saltitos salió de mi habitación en busca de mi traje. Estaba queriendo saber las intenciones del Alpha Eduard, para visitar mi manada; solo esperaba que no se quedara un tiempo. Necesitaba sacar información acerca de su territorio, para atacar su pueblo mientras él estaba en mi manada. Mi “Luna” era buena en estrategias de ataque, le pediría personalmente luego de la fiesta que se ocupara de filtrar información.
—Kiliam, parece que el Alpha ya vino, iré a ver para que lo reciban cordialmente — Dijo Sofía dejando mi traje en la cama y saliendo de nuevo de mi habitación.
Baje hacia la celebración, y recibí al Alpha y Beta de las “Tierras Oscuras”, y luego acompañe a Sofía en un baile.
¿Estaba hablando con mi “Luna”? Me sorprendió mucho notar como él agarró su mano al saludarla, pero ahora estaban muy cerca conversando. ¿De qué hablaban? Ella parecía sonrojada, lo cual no era fácil de lograr.
—Sofí espérame un rato— Le dije soltándola y apresurando mi paso hacia ellos.
Me apresuré para intervenir su conversación. Cuando llegue al lugar Katherine ya lo había alejado.
—Lo siento— Dijo Katherine agarrando su vestido para correr hacia la cocina.
La seguí con la misma intensidad.
—¿Paso algo que debería saber? —Pregunté encontrándomela. —¿Qué estabas haciendo?
Trató de escapar, pero cerré la puerta. Era tonto tratar de ocultarse de mí, necesitaba que ella me dijera lo que paso. ¿Por qué tanta confianza había demostrado hacia él?
Siempre trataba de ocultarme todo, como si yo fuera un adorno de ella.
—No es nada Kiliam—Mencionó en su tono arrogante que utilizaba para desafiarme.
—Porque simplemente no puedes decírmelo, soy tu Alpha —Reclamé
—Solo eres mi Alpha, cuando te conviene; no tienes el derecho de obligarme— Me reto.
— Te enseñaré a no guardarme secretos— Alce mi mano para sujetarla.
No me importaba si esto era una celebración, ya me estaba cansando de su comportamiento.
Pero el ruido de la puerta rompiéndose me detuvo. ¿Quién se había atrevido a interferir?
—Qué cobarde que eres, pegar a una mujer en plena celebración— Gruño el Alpha Eduard
Tenía que haberlo adivinado, ya que nadie en esta mansión intentaba sublevarse hacia mí.
Me divertiría un poco con él, después de todo aún sentía rabia recordando haberlos visto juntos.
Para empeorarlo, ella intentó caminar hacia él, sin defender o interponerse. Era obvio que esto no era normal, ella no actuaba así. Seguramente era culpa de él. La había hecho sentirse segura, ahora destruiría su seguridad.
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“Que Comiencen Los Juegos Del Hambre”