Lorenzo Lombardi Me pongo un poco de perfume y salgo rumbo a la empresa. Los niños no iran a clase porque el día está lluvioso y su mami quiere estar con ellos encerrada en casa. Salí de casa a regañadientes, quería quedarme con ellos, pero el deber me llama y tenía 2 días sin trabajar. Llego y saludo a todos los que encuentro en el camino directo a mi oficina. Tengo una nueva secretaria que está bien sexy y joven. Tiene 19 años, se llama Laura, tiene un maldito trasero y unos senos que de lejos se ven deliciosos. Pero debo respetar mi matrimonio y a Lucía. No puedo ocultar lo que es obvio, aunque no negaría que hace unos días ella vino a traerme el café. Llevaba un pantalón de tela y se notaba su trasero muy bien trabajado. Su camisa dejaba ver sus senos blancos. Y en combinació

