Colin sonríe y sin pensarlo más me besa. Me besa con una intensidad avasalladora, haciéndome trastabillar hacia atrás. Rápidamente me afirma de la cintura, mientras nuestras bocas se devoran. Mis manos bajan por su pecho, muerde mi labio y aprisiona mi cuerpo contra el suyo. Siento en el la misma necesidad que yo: deshacernos de todo aquello que nos separa y unirnos. No es solo sexo, es más que eso. Es conectarnos de una manera pasional, una manera que ambos conocemos. Caminamos entre besos hasta bajar las escaleras hacia el pequeño jardín, aprovechando la oscuridad. No me importa que estemos al aire libre, ni que, en cualquier minuto, alguien nos pueda ver. No me importa nada más que él. Desabotono su camisa con premura, él deshace los nudos de mi blusa para quitármela. Beso su cuello mi

