— ¿Cómo que te llamó? —preguntó Alek una vez que Levina le había contado sobre la llama de Hyo Hee —.—Si, estaba exaltada, me pidió ayuda, estoy muy preocupada Alek, la llamo y no contesta.—Vamos en su búsqueda —dijo con el ceño fruncido—.La noche larga se había consumido en la búsqueda de Hyo Hee, Levina seguía muy preocupada por ella. Tenía miedo de que algo malo le hubiese pasado, estaba temblando y quería llorar pero no lo haría frente a él, nunca le había gustado llorar frente a nadie y ya Alek la había visto una vez.—Estamos lejos de casa y me estoy cayendo de sueño, pero es muy egoísta de mi parte dormir mientras que no sé nada de Hyo Hee.—No es tu culpa lo que está pasando Liv tienes que dejar de martirizarte, hay un hotel a dos cuadras de aquí, debes descansar vamos.Emprendieron s

