Chloe sostenía el menú con ambas manos, sus ojos paseándose entre los nombres de los platos con cierto aire de distracción, aunque estaba intentando concentrarse en las opciones, su mente seguía atrapada en las emociones del día, con un suspiro casi imperceptible, levantó la vista, buscando una especie de ancla en ese momento de confusión. Fue entonces cuando sus ojos se posaron en Arthur, estaba frente a ella, hojeando su propio menú con la misma elegancia tranquila que parecía definirlo, la suave luz del restaurante realzaba las líneas definidas de su rostro y había algo en su expresión serena que capturó la atención de Chloe. Se quedó observándolo por unos segundos más de lo que había planeado, había una calma en él, una seguridad que contrastaba con la tormenta interna que ella sentía

