“Grace regresa a casa por favor”, le pedí a una vez más. “No quiero hacerlo, te dije que no seré plato de segunda mesa, por favor no regreses, te enviaré los papeles del divorcio”, le respondió tajantemente. Grace entró a la casa, al cerrar la puerta no pudo evitar llorar, cualquier persona en su situación hubiera regresado a casa de su esposo. La decisión de Grace se veía no cambiante, estaba dispuesta a divorciarse aunque amara a su esposo. Pasaron dos meses después de la decisión que había tomado Grace, no volver a casa de su esposo. En estos dos últimos meses, Sofía estuvo frecuentando a James, tanto en casa como en la oficina. Parecía quizás ser una oportunidad en el amor para James, recuperar el tiempo perdido. “James ya hace dos meses que tu esposa se marchó de casa, creo que

