James no soltaba el brazo de Grace, subió con ella las escaleras sin mirarla, Vivían y Frida preferían no meterse en ese asunto matrimonial. “¡Suéltame!”, dijo Grace una vez entraron a la habitación. “No estabas en casa de tu hermano, te estabas revolcando con ese hombre, maldita era”, decía James caminando de un lado hacia el otro. “James no es lo que piensas, Ethan y yo no tenemos ninguna relación, ya te lo he dicho muchas veces”, decía en su defensa. “No te creo, te presentas como una blanca Paloma pero solo estás embarrada de lodo por dentro”, Lo próximo que se escuchó fue una bofetada, la mano de Grace había revisado sobre la mejilla de James. “¿Te molesta que diga la verdad?”, preguntó. “Me lo está porque eso que dices no es verdad, yo no tengo nada con Ethan, es solo una bue

