POV. CHARLIE. Pequeña estrella. Pequeña estrella. Pequeña estrella. Pequeña estrella. Sus palabras no dejaban de repetirse en mi mente de una manera frenética e insistente. Era como un cuchillo entrando y saliendo constantemente. Su mirada tampoco se iba, su arrogancia, esa potencia que dominaba todo a su alrededor. No me di cuenta en que momento llegamos de vuelta al castillo de la manada y yo estaba bajo el chorro de agua caliente que cubría mi cuerpo, mis ojos estaban fijos en la piedra negra de la ducha y no había nada más. Éramos ese lobo renegado, sus palabras y yo. Bueno, no voy a negar que por mi cabeza también pasaban una y otra vez, los ataques, mi loba rugiendo y despedazando rebeldes, mi... Sí, mi rugido feroz y el como todos a mi alrededor cayeron como si fueran simpl

