Narrador omnisciente. La enfermera empujaba la camilla con velocidad procurando hacer bien su trabajo, llevando lo más rápido posible al paciente hasta una sala en donde pudiera reposar. El chico se encontró inconsciente recostado en esta, su pulso era débil y estaba perdiendo mucha sangre, si no lo vendaban pronto tal vez sea demasiado tarde para parar la hemorragia. La chica entró dirigiendo la camilla a un costado de la habitación, la dejó junto a la ventana para luego asomarse al pasillo y llamar a otras personas para ayudarla con el herido. Unos segundos después la sala estaba repleta de enfermeras y dos doctores que hacían preguntas para tomar nota sobre lo sucedido. -¿Edad? - pidió uno de los hombres. -22 años. -¿Pulso? -Muy débil, señor.- dijo la muchacha observando la

