Capítulo 39 | ¿Escuchando conversaciones ajenas, Thompson? | La luz del sol atraviesa mi ventana y me pega justo en el rostro, haciéndome removerme incomoda en mi lugar, abro poco a poco mis ojos y me estiro con algo de flojera. Es entonces cuando siento una respiración justo en mi nuca y me giro para encontrarme a Noah. Está dormido. Sus largas pestañas reposan en sus mejillas, su respiración es lenta y acompasada, su pecho sube y baja lentamente, sus labios entreabiertos y sus mejillas rosadas. Por instinto paso mi dedo por su rostro, siguiendo su contorno, es perfecto. Aún dormido. Acaricio con dulzura sus mejillas y mueve sus parpados con los ojos aún cerrados. De inmediato me detengo y miro como una sonrisa tierna se forma en sus labios. Estúpido. Está despierto. —Por f

