Dejó de ser ella, justo unos días antes que Diego trajera a casa una cantidad significativa de ropa y zapatos. Ella solo sonríe y a veces asiente, él comienza a llamarla Esther y dice que es solo por que justo ese día, leyó una parte del libro bíblico y que el ímpetu y la sabiduría de la mujer, de alguna manera le recuerda a su nueva compañera. Aún no resuelve como hacer para llevar una vida en cotidianidad si no tienen documentos de ella, no sabe su nombre o su historia. Por su puesto que la ha buscado en internet, más desde que su compadre le mencionó que puede ser colombiana y que en las redes existen grupos de apoyo para familias donde publican fotos de mujeres desaparecidas. Ha dedicado cada segundo libre ha revisar y comparar con una fotografía que le tomó mientras veía la televisi

