Camina de un lado a otro con el cigarrillo en la mano, bufa y toma otra bocanada. Se rasca la cabeza y baja la mirada, mordisquea su labio y da tres pasos más adelante, para luego devolverse a su lugar. Quiere entrar y golpearla, tomarla del cabello y estrellar su rostro contra la pared. Lo piensa un poco y se sacude la cabeza, entonces piensa en tal vez ahogarla con una almohada y hacerlo menos dramático, pero se abstiene, por el grave estado de salud en el que se encuentra, sin mencionar que luego del primer golpe, él tendrá a la policía encima, para llevárselo y eso no es conveniente para su posición, aunque la razón real, es que no se atrevería a algo como eso, mucho menos a una mujer, a la que lleva su hijo, su otro bebe. Para Julián es tan irónico que Lorena esté en la misma clín

