No sabía el nombre. Pero lo reconocía, el recuerdo de las reuniones anteriores donde él estaba vinieron a mi mente, él trabajaba con mi padre. Tomé a Zecus del brazo y lo jalé conmigo empujando a las personas para poder salir del local, iba directo al auto hasta que Zecus se detuvo y se volteó para mirarme. —¿Qué es lo que pasa? ¿Recordaste algo? —expuso— ¿Por qué saliste así? Ahora que miraba a mi alrededor casi no había gente. —Ese sujeto trabajaba con mi papá —dije—, creo que me reconoció. El barman que nos atendió salió del local y cruzó la calle hasta llegar hacia nosotros. —Señor, disculpe la molestia, no han pagado la cuenta y me despedirán si no cumplo mi trabajo —murmuró jugando con sus manos, Zecus asintió con la cabeza y me miró. —Voy a pagar, ya vuelvo —dijo Zecus sacand

