Capítulo 25. —¿Qué? ¿profesor? ¿Me estás diciendo que te dejaste seducir por este chico a cambio de notas? — mi madre estaba parada frente a nosotros, solo una encimera nos separaba. —Mamá... —. no me dejó terminar. —¡Yo no te crié así, niña! ¡Qué pena, rompe con él ¡DE INMEDIATO! — ordenó —¡EUGENIA, cálmate! — mi tío se paró detrás de mí, colocando sus manos sobre mis hombros. —Lo sabías todo, ¿verdad? — Ella ya estaba enojada con él también. —La llevé al banquete de la familia Bennet y se volvieron tan cercanos gracias a mí – dijo completamente serio — Antes de que empieces a gritarle de nuevo, deja que te explique toda la situación y no la acuses inmediatamente de tener una aventura por sus notas – añadió — Sabes perfectamente que TÚ hija, está tan bien preparada que no necesita

