—Brinca la tablita, yo ya la brinque, brincala de nuevo o te mataré.
Los recuerdos de la noche anterior llegan a mí, ver a esa persona sufriendo por cada uno de mis juegos fue la mejor sensación.
Nuestro vuelo a México había sido tan tranquilo, en el aeropuerto nos habían estado esperando guardaespaldas. Odiaba eso, Kenet sabia muy bien qué yo sabia defenderme muy bien, no necesitaba a nadie para cuidarme, además así llamaríamos más la atención.
En varias ocasiones había venido a México solo de vacaciones, pero ahora mi propósito era otro, venia a atormentar a mi chico, le haría entender que de mi no se libraría tan fácilmente.
Mi celular sonó, era un mensaje de Madison.
"Mi vuelo llega en unas horas."
Volteo los ojos al leer ese mensaje, esa chica era tan terca como yo, por algo se había convertido en mi mejor amiga. Hace un año yo había estado buscando a un tipo, mi objetivo era un lacayo, necesitaba información para encontrar al asesino de mi pequeño. Hice que el lacayo me llevara a su casa, ahí en la sala lo torture y conseguí lo que quería, pero justó cuando estaba apuntó de irme, hubo movimiento en el sótano, cuándo fui ahí, me lleve la sorpresa de encontrar a una chica encadena y en ropa interior, con golpes y muy desnutrida, ella al verme se asustó pero la tranquilice, llame a Kenet y el vino a ayudarme. La sacamos de ese lugar y la llevamos a casa.
En cuanto estuvo bañada y revisada por un doctor, la lleve a comer, donde nos contó todo lo que había pasado, yo tome la decisión de ofrecerle hospedaje. Al pasar unos meses ella de convirtió en mi mejor amiga, compartí con ella todos mis secretos, toda mi historia y después de eso, nadie nos pudo separar. Ella me seguía a todos lados, algunas veces se convertía en mi cómplice.
Antes le había dicho qué no viniera, que podía ser peligroso. Pero de nada sirvió y ella estaba por llegar.
—Madison esta apuntó de llegar —le dije a Kenet y el suspiró.
—No hizo caso.
—¿Ella cuando lo hace?—le preguntó haciéndolo reír.
—Buen punto.
—¿Y cuando vas a confesarle que estas locamente enamorado de ella? —le preguntó burlona y el bufa nervios.
—No estoy enamorado, tonta —dice, claro que es una gran mentirá, hace unos meses lo había visto, el la miraba de diferente manera y siempre trataba de complacerla en todo, el idiota de mi hermano estaba enamorado de mi mejor amiga.
—Si tu lo dices.
De camino a casa hablamos de cosas triviales, aun no era momento de saber más, pero en mi mente iba preparando el juego perfecto, tendría tres encuentros con él, lo haría enloquecer, lo haría dependiente de mi, estaba segura que para él tercer encuentro el no dejaría que me fuera, pero ahí comenzaría el juego.
Llegamos a casa, esta era una de mis favoritas, era muy acogedora y familiar, era una casa, no una mansión. Kenet me había dado una vida llena de lujos y sin problemas, tenía una vida agitada en Atena, ya qué eramos de esas familias importantes, a veces teníamos entrevistas, nos preguntaban por nuestros padres, por que no nos parecíamos, las respuestas siempre eran las mismas, nuestros padres murieron cuándo yo cumplí Dieciséis y Kenet tenía Dieciocho, y sobre nuestro parentesco decíamos qué yo me parecía a mi padre y el a nuestra madre.
Jamas me gusto ser el centró de la atención, pero Greicy tenía que serlo.
—¿Has sabido algo de mi padre? —le preguntó en cuento estuvimos dentro.
—Ya término su año en rehabilitación, hace un mes que esta trabajando en una fábrica textil —Dijo y yo asentí.
—¿Algo mas que deba saber?—le preguntó suponiendo que no me esta diciendo todo.
—Sigue buscándolas.
—Me odiara más al saber que por mi, Cristal esta muerta, pero ya veremos eso después —le digo y el asiente —¿Iras tu por Madi?
—Si, iré yo por ella.
En cuanto Madison me informó que su vuelo estaba por aterrizar, Kenet se fue con ella, en lo que él se iba yo aproveche para estar un momento a solas y revisar la información que había de Connor. Tenia solo unos meses aquí, había bajado la guardia y yo aprovecharía eso. También estaba el número de teléfono de el informante, tome mi celular y guarde su numero y le dejé un mensaje, dándole mi otro nombré, no quería que lo descubrieran.
La voz de Madison llego a mis oídos, baje para recibir a mi mejor amiga. Por sus gestos no estaba muy feliz que digamos y por la cara de Kenet, él tampoco lo estaba. Algo había pasado con estos dos.
—¿Que paso? —les pregunte a ambos, Kenet solo bufo y se fue a su despacho, por lo que puse toda mi atención en Madison, ella seguía haciendo gestos y eso me parecía gracioso.
—El idiota de tu hermano me arruinó la posibilidad de tener una noche caliente —dijo acercándose a mi haciendo un puchero, la abrace mientras reía —No se que le pasa, pero esto no se va a quedar a si, él tiene que hacerse cargo de sus actos —dice y asiento aun riendo.
—Que él te de tu noche caliente, ya sabes qué esta celoso, solo llevalo al límite y te aseguró que sera tuyo —le dije y ella bufo.
—¿Sigues con eso? Ya te dije que yo no le gustó a él, solo quiere hacerme infeliz —dice y me río de ella.
—Yo se lo que te digo, conozco a mi hermano.
Lleve a Madison a la que seria su habitación y yo me fui a la mía por mi celular. Al revisarlo vi que tenía un mensaje del informante, que su nombre era Eduardo.
Hoy en la noche saldría a una fiesta, por lo que asistiría sólo para atormentarlo, le agradecí a Eduardo y fui a ver a Kenet para contarle todo y mis planes.
—¡Madison, arreglate que iremos al centro comercial!
—¡Si!
Después de media hora de estar esperando a Madison salimos de la casa, claramente Kenet no nos dejaría salir sin seguridad, por lo que otra camioneta nos seguía, sin contar a los tres chicos que venían con nosotros, el chofer, el copiloto y el que iba en la parte de atrás de nosotras. Madison iba entretenida con su celular y yo dando nuevas órdenes.
Mande a poner cámaras en toda la casa de Connor y también micrófonos, tenia varias cosas en mente para atormentar a mi nene. Sabía que probablemente habría mujeres, pero acabaría con ellas antes de qué lo pudieran imaginar.
Llegamos a al centro comercial y la seguridad se dispersó, nuestra primera parada seria el salón de belleza tenia algo en mente.
—¿A donde iremos?—me preguntó Madison, siguiendome.
—Esta noche habrá una fiesta y mi querido Connor estará ahí —le digo y ella sonríe con malicia.
—¿Dejaras que te vea? —me preguntó.
—Quiero atormentarlo —le digo y ella ríe.
—Me gusta ese plan.
Entramos al Salón donde ya nos esperaban. Paul y Paulett los mellizos mas sexis qué había conocido y unos excelentes estilistas.
—¡Mi Querida Greicy! Es una maravilla tenerte aquí, Paul estará encantado de verte ¡Madison! Que hermosa estas, tome asiento, ahorita vengo por ustedes —dijo Paulett. Madison le agradeció el cumplido antes de qué se fuera en busca de su hermano. A los pocos minutos Paul se acercó junto a su hermana, estaba de más decir que Paul, era condenadamente guapo, era una lastima que ya tuviera novia.
—¡Mis chicas favoritas!—dijo y nos abrazó —Están hermosas, diganme ¿Que las trae por aquí? —nos pregunta y le sonrió.
—Quiero un cambio de look, esta noche iremos a una fiesta...
—Y su ex novio estará ahí.
—Exacto, quiero que me vea y aluciné conmigo—le digo y el mira a su hermana cómplice.
—Lo tenemos, quedarás irreconocible ante él, pero sabrá qué eres tu.
Perfecto, eso era lo que quería. Esta noche iniciaría con mi plan, pero eso no sería todo, esta noche pintaría mis manos de rojo, le dejaría un recuerdito a Connor. Paul y Paulett estaban tan entretenidos conmigo qué habían cerrado el Salón, era solo para nosotras y Madison estaba mas que encantadisima.
Yo cerré mis ojos y deje que ellos hicieran conmigo lo que quisieran, sentí que me cortaban pelo, pero decidí no prestar atención y pensar en otras cosas. Después de este asunto Kenet, Madison y yo nos iríamos a mi antigua ciudad, esa donde pasa los peores momentos de mi vida, iría a ver a mi padre y le diría que yo asesiné a Cristal, aunque yo no hubiera hecho, yo dije las palabras que fueran su sentencia de muerte, por lo tanto yo la había asesinado y no me arrepentía de eso, incluso si pudiera regresaría el tiempo para yo matarla personalmente como había hecho con las otras chicas.
En ese entonces era una niña asustadiza, con varias inseguridades, ahora soy una mujer segura de si misma, soy una Sociopata despiadada y solo tengo un propósito quiero a mi familia, quiero a mi hijo y para eso necesitó a Connor y lo voy a conseguir, cueste lo que cueste. Él prometió que iba a matarme, pero yo le demostraré que querrá hacer conmigo de todo, menos matarme, de eso estaba muy segura.
—¿Entonces, Cuál es el plan?
—Llevarlo a la cama y tu, me ayudarás con eso.
—¡Que emoción! —dijo Madison haciendo que los mellizos se rieran por su entusiasmo. No hablamos mas del tema, no queríamos que alguien divulgara nuestros asuntos, con los mellizos no había problema, pero no confiábamos en sus empleados.
Casi Dos horas después los mellizos terminaron, me sentía diferente, dieron vuelta a la silla y suspire.
—Abre los ojos linda —dijo Paulette. Asentí y abrí los ojos llevándome una gran sorpresa, mi cabello antes me llegaba casi a mis pompis, ahora me llega a los hombros y es completamente lacio, mi color era rubio, ahora en n***o, un n***o intenso, Sonreí complacida.
—Sobrepasaron mis expectativas, como siempre —les dije y paulett chillo emocionada mientras que su hermano solo aplaudió.
Me mire nuevamente en el espejo y Sonreí. ¡Oh mi nene! No sabes qué te espera Connor Pratt, pero te aseguró que después de esta fiesta no volverás a olvidarme. Salimos de ahí, no sin antes despedirnos de los mellizos. Ahora teníamos que escoger la ropa que llevaríamos y yo, ya tenía algo en mente. Madison estaba tan emocionada con todo eso, pero yo solo seguía, mis pensamientos se fueron a otro lado, a esa época donde no era feliz, donde los golpes eran mi manera de vivir, desde qué mi mamá se fue, eso era lo que yo conocía, ya no había besos, abrazos o palabras dulces, solo había lágrimas mezcladas con sangré, pero todo eso había cambiado de la noche a la mañana, Connor entro en mi vida para darle un poco de sentido, ahora que el ha salido de mi vida, las cosas son diferentes, no soy yo quien sufre, no soy yo quien esta sola, ya no lloro mas Lágrimas de Sangre. Connor esta tan equivocado si creé que va a salir de mi vida tan fácilmente.
Nos medimos tantos vestidos, hasta que encontramos el correcto, en mi mente terminaba de trabajar en el plan perfecto para esta noche y lo que seguiría después, probablemente después de esa noche Connor no descansaría hasta encontrarme, pero yo era la que decidiría cuándo nos volveremos a ver y eso él, no lo iba a impedir. Llevamos una hora aquí, comprando varias cosas, hasta que arrastre a Madison hasta un lugar para comer, mi celular sonó, era un mensaje de Eduardo.
"Señorita, me pareció haberla visto, estoy con el Jefe de seguridad de Connor estamos en el centro comercial "
Sonreí y mire a Madison, ella me miro confundida y le mostré el mensaje, haciéndola sonreír con complicidad, ambas estábamos pensando lo mismo, ella asintió y le contesté el mensaje a Eduardo.
"Querido Eduardo, si era yo a quien viste, trae a tu amigo al local de comida China, no olvides borrar tus chismes"
Mi mente comenzó a idear una estrategia para llamar la atención de ese hombre, Madison solo me veía en silencio, ella sabía que cuando me mantenía callada era por que mi mente estaba trabajando, todas las piezas de mi plan se juntaron y le Sonreí a Madison.
—Tu sólo sigueme la corriente —le dije y ella asintió sin discutir nada. Madison era una increíble mejor amiga, la primera amiga que he tenido. Me levante y fui al baño, me vi en el espejo y Sonreí, tenia que atraer la atención de ese tipo a como de lugar, mire mis atributos, esos que me hacían recordar que ya no era esa chica suicida, ahora era una mujer con un solo propósito. Salí del baño en el momento en el que ellos entraban, conocía a Eduardo por fotos, así que el otro era el jefe de seguridad, era un tipo bastante guapo e intimidante, traía un vaso de refresco en la mano, así que eso era la oportunidad, me acerqué para pasar a su lado, me las ingenié para tropezar y caer sobre él, tirándole encima su refresco.
—¡Oh dios mio! Disculpame de verdad no vi por donde iba —le dije al escucharlo maldecir, logre estabilizarme, levantó la cabeza enojado, pero en cuanto me vio, no apartó su vista de mi, Sonreí para mis adentros bastante satisfecha, ya tenía su total atención, puse mi mejor cara de estar preocupada, me mordí el labio de manera preocupada y el no perdió de vista ese gesto, esto estaba siendo mas fácil de lo que pensaba.
—¿Estas bien?—me preguntó y asentí —Disculpame.
—Soy yo, la que te debe una disculpa, realmente lo siento, no vi por donde iba y tropecé, disculpame —le dije y el sonrió, valla que si era lindo.
—No te preocupes, no pasa nada —dijo y le Sonreí —¿Vienes sola?
—No, estoy aquí con mi mejor amiga —le dije y señale nuestra mesa, donde estaba mi mejor amiga, tomándose fotos —Tengo que ir con ella o se molestara —le dije y el me sonrió.
—Claro.
—Nos vemos —le dije y camine hacia nuestra mesa, Madison me sonrió y con disimulo le giñe el ojo, comencé a contar y supuse que Madison igual, ella siguió comiendo y yo igual, llegue a Cincuenta en mi cuenta mental, cuándo ambos chicos estaban frente a nosotras y así los invite a sentarse con nosotras, en fin de cuentas ya estábamos invitadas a esa fiesta esta noche y yo tenía a mi primer víctima, pero antes me divertiría con el.
Cada uno tomo su camino, pero prometí que nos veríamos en esa fiesta, nuestra seguridad ya nos estaba esperando, Madison estaba encantada con Fred, el Sexi jefe de seguridad.
—Me gustaría dejarlo —dijo ella en un puchero haciéndome reír, ella podía ser muy infantil en varias ocasiones.
—Madison, sabes que si él queda vivo seria un gran problema para nosotras —le dije y ella asintió —Pero podemos divertirnos con él esta misma noche, antes de deshacernos de él —le digo y ella asiente emocionada. Llegamos a casa y Madison entró corriendo para hablar con mi hermano, yo subí a mi habitación para recostarme un rato, pero no me quede mucho así, me levanté y tome mi teléfono, tenía que hacer una llamada a Londres. Marque el número y espere hasta que contestará.
—¿Cielo?—dijeron del otro lado de la línea, yo suspire y Sonreí.
—Soy yo abuela ¿Ya estaban dormidas?—le pregunte y la escuché reír.
—Estabamos apunto de ir a la cama, ya es casi media noche y no puede dormir, imaginó que esta esperando tu llamada, esta vez has llamado mas tarde —dijo y suspire.
—Lo se abuela, es solo que estamos en México y sabes qué soy pésimas con los horarios —le dije y ella río.
—Lo se hija, espero y este bien ¿Estan en México por él? —me preguntó y Sonreí, nada se le escapaba de las manos a esa mujer.
—Si, sabes que ese es mi propósito y en cuánto lo consiga estaré mas tranquila —le dije y la oí suspirar. Greta era la abuela de Kenet, era una mujer increíble que estuvo conmigo en todo momento, me ayudó a en todo, literal, hasta para ir al baño, ella se convirtió en mi abuela y en mi confidente, la amaba mucho y no se que haría si la llego a perder, la extrañaba, pero esto era importante.
—¿Quieres hablar con ella?—me preguntó sacandome de mis pensamientos, Sonreí por su pregunta estaba mas que claro que si quería, por eso llamaba.
—Ya sabes qué si —le dije y ella río, la escuche llamarla y mi corazón se aceleró, sentía tanta emoción por escucharla y nerviosismo a la vez.
—Te la paso cariño —dijo mi abuela y sentí mas emoción, mi corazón latía con desenfreno, solo esperaba escucharla, necesitaba escucharla.
—¡Hola Mami!