Patricia Me miro frente al espejo con mucho cuidado. Admirando cada pequeña proporción de mi piel, miro mi larga cabellera negra que cae como una noche oscura inundada de secretos, tantos secretos como los que guardo solo para mí. Continuo mi recorrido por mis finas cejas bien arregladas, para bajarla a mis largas pestañas y luego observar una de las razones por las cuales los hombres suelen caen con facilidad; mis ojos. Miro con atención mis hermosos ojos verdes que son dos piedras preciosas. Sonrío y mis ojos caen a mis carnosos labios rosas. Miro con atención mis buenas tetas, mi culo decente, tengo todo lo que un hombre quiere en su vida, soy el sueño prohibido de muchos eso lo sé. Tengo todo lo que se pueda envidiar, soy hermosa, talentosa, tengo clase y tengo una jodida mente c

