No le iba para nada mal en el trabajo y de hecho le comenzaba a gustar el poder pasar tanto tiempo con la naturaleza, flores y cosas así. Aun no dejaba de pensar en el idiota de Jonathan y en un registro de llamadas perdidas que tenia de él, así como un par de mensajes, pero algo dentro de ella le decía que no debía responder, aunque le temblaba hasta el pelo cuando su celular repicaba y era él quien la llamaba. Al salir del trabajo se dirigió a un McDonald’s que estaba al cruzar la calle un poco más adelante para comprar su cena y que sus padres descansaran un poco, previamente ya les había marcado para decirles que iba a cenar fuera de casa esta vez. Obviamente no cenaría nada sano, pero no quiere que sus padres se ocupen tanto de ella al menos hasta que pueda serles de más ayuda en

