El administrador del lugar, una mujer que se ternia de tez morena, y cabello churco n***o como la oscuridad al igual que sus ojos, con facciones rudas, ejercitada y capacitada para determinar cualquier alteración del orden en el club, se acercó hasta quedar a unos cuantos pasos del cuerpo de Jackson. Observó con pesar su estado, hace tiempo venía detallando sus acciones desde el gran cristal que separaba su oficina del entorno del club. Continuamente Jackson hacía lo mismo, drogarse y disfrutar de la exclusividad s****l de las mujeres del lugar, pero justo hoy su comportamiento fue diferente, aceptaba cualquier locura siempre y cuando no se lastimara a nadie, dejó pasar lo de las dos chicas para no crear más tensión y problemas. Pero golpear a otros sin causa y dañar gran parte de la muebl

