En la tarde una mujer con una vestimenta muy peculiar, llegaba a la empresa Ferretti… ―Buenas tardes, podría hablar con el señor Ferretti ―dijo quitándose los lentes y mirando a su alrededor, sobre todo pensando ¿Cuánto pediría por la información que tenía? ―Señora ¿Tiene cita? ―pregunto observado el nerviosismo de la mujer. ―No, solo dígale que Martha quiere verlo, su antigua cocinera. ―Margarita llamó a la oficina de presidencia, pero le dijeron que el señor Ferretti no se encontraba y que no sabían cuándo regresaría. ―El señor no está y para verlo necesita una cita, si quiere déjeme su contacto y yo se lo pasó para que le den una cita, solo deberá dejar el motivo ¿Por el cual quiere ver al señor Ferretti? Lo que tengo que tratar con Ferretti es personal, solo déjeme pasar par

