Capítulo 53 Vania, después de un rato iba ser interrogada, el cual era precedido por Tomas Briseño, al entrar en aquella habitación, encontró a una Vania mordiéndose las uñas, al grado de sangrarse. – ¡Tomas mi amor! ¿Te dejaron hablar conmigo? Anda mi vida, trata de contactar a mi hermano él nos sacara de aquí, él sabe de mis contactos, pero por lo que más quieras solo dame ese te, que lo necesito. ―dijo tratando de tomar sus manos, las cuales Tomas se las retiro de inmediato―. ¡Amor! ¿Qué pasa? ―dijo viendo aterrada, como Tomas no estaba esposado, solo se cruzaba de brazos y la miraba con altivez. ―¡Ay Vania! ―Sonriendo―. ¡De verdad que, siendo una mujer tan inteligente, nunca te disté cuenta que el té, que te di todo este tiempo, está hecho de una sustancia súper adictiva! La ansi

