Lo que sorprendió al anfitrión fue el espíritu de cooperación que Jason mostró ese día. Después del primer juego, el ambiente bajo el escenario se volvió aún más bullicioso. Antes de que comenzara el segundo juego, el anfitrión vio a numerosas personas irrumpir en el lugar. Estaba tan sorprendido que se quedó sin palabras. —¡Bruce, aquí estamos! —gritaron los aficionados. —¡Cariño, estoy aquí! —gritó una fan. —¡Bruce, aquí viene tu novia! —dijo otro fan entre risas. Al ver aquella escena tan caótica, Philip y los demás quedaron atónitos. —¿Qué demonios está pasando? —se preguntaron al mismo tiempo. La respuesta llegó muy pronto. Vieron a un joven bajar de un coche. Sonreía con elegancia y resultaba innegablemente atractivo. —¡Jason, aquí estoy! —dijo el joven. —¿Bruce Hurley? ¿No

