Capítulo 37. Bruno ha tomado una gran decisión y confirma su traslado a Miami; solo su abuela lo sabe y se dispone a contárselo a sus hermanas, quienes no pueden entender por qué quiere irse. —No, Bruno, tú también quieres abandonarnos, esto no es justo. —Hannah corre a su habitación y se encierra en ella con llave. —Hannah, por favor, abre, Hannah. Todos tratan de abrir la puerta y Hannah toma de su alcancía unas monedas y se escapa por la ventana de su habitación. Sale de la casa corriendo por las calles hasta la avenida, donde toma un taxi que la lleva a la casa de Bethany. Bruno abre la puerta, notando que no está, y todos empiezan a desesperarse; la abuela entra en pánico y Rocío trata de calmarla. —Bruno, mi niña, Bruno, tráeme a mi niña. —Lo haré, mamá, por favor, cálmate.

