Capítulo 15. — Bruno Santos — La veo dormida y aún no puedo creer que se entregó a mí, que la hice mía y que nadie más la haya tocado, no puedo evitar no tocarla, me encanta acariciar sus mejillas y que se sonroje, le doy un beso en la frente, tiene mi corazón palpitando a toda marcha al sentirla tan mía, está noche fue la más increíble que haya vivido, recorrer su cuerpo, con calma y sin prisa, consumirme en ella, no puedo controlar esto que ella causa en mí, lo supe desde la primera vez que la Vi, desde que tocó mi mano por primera vez o nuestros labios se unieron en un beso, con ella no puedo ser razonable, lo que pasó está noche significa más que sexo, haberle hecho el amor y que fuera yo a quien ella eligiera para entregarme su inocencia me arroja a un callejón sin salida, es la pr

