Ya había tenido suficiente, no tenia ganas de verlo y muchos menos de discutir, en la soledad de mi habitación al menos estaría tranquila o eso pensé. -¿Me dirás que te dijo?. —impidió que cerrará la puerta y sin preguntar ingresó a la habitación. Suspiré mientras cerraba los ojos con total irritación, no tenía ni un poco de ganas de hablar con él ahora, estaba de muy mal humor. -Hasta dónde recuerdo, decidí quedarme si tu te mantienes alejado de mí. —me lanzó una de esas sonrisas que sabía que me encantaban, me instaba a ir y besarlo, cruce los brazos tratando de eliminar esos pensamientos. -Pensé que ya habías cambiado de opinión, Rosa llamó…. -No significa nada, no quería tener que tratar sola a tu madrastra, es tu asunto, no me interesa estar en medio. -Es tarde para eso, ya no

