Ya habían pasado dos semanas de la boda, las cosas cada vez estaban peor, solo hacíamos vernos y empezaba una pelea, durante el día el anhelo se besarla, tocarla y tenerla me perturba, pero en cuanto llegaba a casa la ira la decepción y el enojo se hacían presente, era como si todos aquellos sentimientos lucharán entre si, y la ira y la decepción siempre salian ganando. había decidio estar lo menos posible en casa, ya no aguantaba otra discusión más, pero ahora debía asistir a la cena de bienvenida de Zoe a la familia Miller, el abuelo la había organizado y todos estarían presentes, personas que no se agradaban en lo más mínimo, pero el abuelo insistía en estás reuniones, me había logrado zafar de varias pero esta vez no tenía opción era el invitado de honor junto a mi esposa, reí con i

