Zoe Desperté y todo seguía igual, seguía en este lugar, en el sofá y por lo que podía ver seguía sola, no había señas de Aaron por ninguna parte, suspiré con tristeza y decidí que lo mejor sería volver a mi casa, no veía ningún motivo para permanecer aquí. Pero entonces recordé que no tenía dinero, deje la cartera y todas mis otras cosas en aquel lugar, el lugar de la boda, salí tan aprisa con Aarón que no pensé en nada más. Gruñí molesta pero se tan descuidada, por haber firmado el acta de matrimonio, debí mantenerme firme, y negarme, me deje llevar por ser él, ni siquiera pensé en las consecuencias, lo escuché decirme que firmará y como tonta lo hice. Deseché esos pensamientos de mi mente, no quería atormentarme otra vez, suficiente tuve anoche, la cabeza me dolía, mis ojos estaban

