Alex llega a su casa y hace todo lo que Gaby le había dicho que hiciera. Sale de la ducha envolviendo una toalla en sus caderas y por instinto camina hasta la cama donde debería tener su ropa lista, pero eso no es así. La mayoría de las veces, Lina le preparaba la ropa sobre la cama, ella le buscaba los trajes y hacía combinaciones con sus corbatas favoritas. Pero, su ropa no estaba preparada como siempre, Lina ya no estaba. Con pasos lentos y descuidados se acerca a un lado de la cama y se desploma sobre ésta, deja caer su espalda contra el colchón sin ningún cuidado y tapa sus ojos con su brazo. El vacío que siente dentro lo está consumiendo, la quiere devuelta, pero el miedo a que no vuelva es más fuerte que cualquier esperanza. Él se sienta y gira la cabeza hacía la mesita de noche don

