— ¿Debo preguntar qué hacías allí? —dijo Jakob rompiendo el tenso silencio que había entre ambos. Enseguida me removí incómoda ante su fija mirada. Ahora mismo me daba cuenta que había sido una total estupidez marcharme de El inframundo con Jakob Mörder. ¿Me traería problemas esa insensatez? De cualquier modo no debería arrepentirme ¿O sí? Él me había dejado prácticamente sola ahí para irse con esa Cassandra. Estás siendo ridícula Alaia, algo le pasó a su madre. — ¿Debo preguntarlo yo? —dijo haciéndole saber que no quería responder a su pregunta. —Para serte sincero, siguiéndote —respondió él tras soltar un encogimiento de hombros por su parte. — ¿Tú...? De inmediato me quedé sin aliento y mis ojos se volvieron hasta él quien sostuvo la mirada sin vacilar. —Sí, yo estaba siguién

