—¿Lo sabías? —preguntó Joseph a Marisa cunado abandonó la universidad y fue directo a su casa, estaba molesto. Marisa sostenía en brazos a su pequeño hijo que entregó de inmediato a la niñera frunciendo el ceño mientras trataba de comprender las palabras de su esposo. —No comprendo —dijo Marisa después de algunos momentos, Joseph colocó ambas manos en sus caderas y dirigió la mirada hacia arriba, tratando de tranquilizarse. —Spencer también es profesor en la universidad —espetó Joseph, Marisa abrió su boca formando una “O” ella no estaba al tanto de eso, aunque si intuyó que Madi debía conocerlo de otro lugar. Marisa negó con la cabeza y Joseph le creyó. —Ella supo que había contratado a su profesor para darle clases particulares y aún así no me dijo nada, seguramente ellos ya se estab

