Dos semanas, dos semanas habían pasado ya desde que Chelsy había agarrado el completo valor de ser ella quién hiciera oficial la relación que tenía con Luke, no fue fácil, pero sin dudas valió la pena porque últimamente estaba demasiado feliz, sonrisas a montones provocadas por el rubio. La castaña estaba sobre una gran nube rosada llamada enamoramiento profundo y nadie podría bajarla de ahí, ni siquiera sus amigos que estaban molestándola siempre, como por ejemplo Calum, que ese día se estaba encargando de ser un completo Grinch, un anti romance. —Chelsy, deja a Luke y sal conmigo —soltó Calum después de aclararse la garganta, este se acomodó sus gafas oscuras que traía para evitar hacer contacto con la claridad del cielo y sonrió levemente al notar el semblante fastidiado de su mejor am

