—Pensé que no eras una chica de fiestas —escuchó de repente a su lado, aquello la hizo sobresaltar por la sorpresa, volteó a ver a su derecha y cuando sus ojos se toparon a un Luke totalmente animado, respiró profundamente. —Santo cielo, me asustaste —manifestó la castaña, esta se ajustó la correa de su bolso en el hombro y disminuyó su paso. Luke chocó su brazo con el de ella, a modo de juego, a lo que ella le vio de reojo, divertida. Tenía que acostumbrarse a las repentinas apariciones de Luke mientras caminaba por el campus o pasillos. —Lo siento —musitó el rubio haciendo una mueca de arrepentimiento. Él volteó a ver a Chelsy y enseguida retomó su frase anterior—. Vas a la fiesta de los amigos de Michael, pensé que no irías. Chelsy frunció su ceño y giró su rostro para verle. Luke a

