Dark se presentó a los otros machos cuando Ley abrió la puerta de la celda, no podía creer que estaba frente a otros de su especie y que eran libres como decía Amariska. Por primera vez en su vida sintió que era libre. -- Vamonos de este horrible lugar de una vez por todas.-- dijo Ley, tomando a Dark por los hombros. El macho felino no podía hablar de la emoción así que solo meneo la cabeza, al salir del laboratorio clandestino y respirar por primera vez el aire y ver la luz del sol hizo que el macho felino suelte unas lágrimas de emoción. -- Llora todo cuánto quieras, lo mismo sentimos nosotros cuando nos liberaron pero luego deja todo atrás y vive una nueva vida llena de paz y alegría al lado de tus hermanos.-- le dijo Ley. Dark se limpio las lágrimas con las manos mientras Ley le da

