֍ Edward ֍ Baje tan pronto recibí el mensaje de mi papá, el señor Lorens estaba en la sala de mi casa, se veía preocupado y ojeroso, tenía a el pequeño Sebastián en brazos, pero no sonreía. – Edward – saludo el señor Lorens implícitamente – sé que tu relación con mi hija no es la mejor, de hecho, sé que es nula, pero dime si has sabido algo de ella, si de casualidad se ha comunicado contigo – No sé nada de ella, la última vez que hablé con ella fue en el cumpleaños de Valeria y no fue la mejor de nuestras conversaciones – respondí preocupado también – En el mes que lleva desaparecida no ha habido movimiento en sus cuentas bancarias – dijo el señor Lorens más que preocupado angustiado – su teléfono está apagado y nadie ha sabido nada de ella durante ese tiempo – mi padre también es

