֍ Calina ֍ Mire mi teléfono nerviosa, lo tome algo temerosa y marque el número de Alan, tenía que hablar con él, así que respire profundo y espere. -Hola- respondió extrañado. -Hola- el miedo empezó a hacerme temblar, no sabía cómo debía decirle la noticia, igual no esperaba que él se hiciera cargo, pero iba a decirle que iba a tenerlo. -¿Tienes tiempo hoy?- Pregunté -si- respondió igual de extrañado- ¿Por qué? -¿Puedes venir?- pregunte de nuevo sujetando con fuerza el celular -Ya voy- respondio, colgué y espere muy nerviosa, se me torno muy larga la espera, pero pasado diez minutos Alan llegó hasta la puerta de mi habitación. La ventaja de vivir al frente. Alan me pasó unas lindas flores rojas, pero no eran rosas, aunque tampoco sabía qué clase de flor eran. El recibí con una son

