Capítulo Tres-2

1991 Palabras

“¡Oh, nada de esto servirá!” se quejó Lilias a Davina delante de la vendedora. “Todas mis cintas son viejas. No hay nada bonito aquí para reemplazarlas.” El comerciante frunció el ceño mientras se alejaban. Davina lanzó una mirada de disculpa al hombre. “Oh, siga usted, señora. Sólo compré una cinta para usted hace unos meses.” “¡Sí! Es viejo.” Una risa salió de entre los labios de Davina y acompañó a su madre a través del mercado, pasando entre los vendedores ambulantes y los cantos de los mercaderes, que trataban de incitarles a comprar sus mercancías. La multitud que se reunía a la entrada de la plaza hizo que Davina se detuviera y que sus cejas se alzaran con curiosidad. “Señora, mire,” dijo ella, señalando. Las mujeres levantaron el cuello tratando de ver por encima de la multitud

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR