Capitulo 25: Eras demasiado perfecto Entramos a la oficina y yo sentía que me quedaba cada vez más sin respiración. «No basta Nube, que no te afecte». Pero era imposible, es decir, de verdad que Andrew me dijera eso, me dolió porque parecía decírmelo solo para que me doliera, quería herirme apropósito. Me senté en la silla frente al escritorio intentando tomar una profunda respiración que me calmara, no entendía por qué me sentía tan mal, como si fuera responsable de su cambio de actitud cuando evidentemente él tenía problemas. Era él, no yo. —¿Qué ocurrió? —preguntó Hades cerrando la puerta de la oficina y caminando hacia donde estaba yo apoyándose del escritorio, que estuviera ahí me tranquilizaba, porque sabía que todo estaría bien. Negué con la cabeza sintiendo que si hablaba ib

