Trabajar en la Farmacéutica 😮💨 Aitiana Estaba consternada, perdida en una maraña de pensamientos que no me daban tregua. Lo que había ocurrido la noche anterior aún resonaba en mi mente como un eco interminable. Sentía sus labios sobre los míos, ese beso que me dejó temblando, incapaz de entender qué estaba pasando conmigo. ¿Podría ser que me estuviera gustando este hombre? Un hombre manipulador, directo, que no tiene pelos en la lengua y que piensa lo peor de mí. ¿O tal vez solo quería usarme? Ni siquiera tuvo la decencia de explicar lo que quería de mí; simplemente se retiró y, desde entonces, no lo he vuelto a ver. Todo el día me he preguntado si aparecería en mi habitación. La incertidumbre me tiene con las manos sudadas, como si fuera una adolescente esperando a su primer amor.

