C1

1707 Palabras
Capítulo 1 Mi nombre es Elissa Williams soy una chica de 17 años, me encanta leer y disfruto de escuchar música y el sonido de mi casa. Vivo con mis padres y mi hermana menor Paula la cual es mi razón de ser. Bueno como decirlo, yo nací con un problema y todo porque nací prematura y mis ojos han sufrido por ello, soy ciega de nacimiento solo porque debía morir, pero mis padres se aferraron a mí y por eso estoy viva, pero sin poder ver nada, nunca he visto el supuesto sol ni la Luna. Nunca veré el famoso arcoíris del que tanto me habla mi padre, ni las flores o el agua cristalina del mar. Esa pequeña cosa no hacía diferente del resto ya que siempre me he considerado una buena chica y podía desplazarme por cualquier lugar como si pudiera ver y mi madre es mis ojos, ella me relata todo lo que ve cada día, aunque solo salgo de la casa para situaciones especiales. Y así yo imaginaba todas las cosas hermosas de un mundo que yo sólo veía en un color n***o, un vacío profundo que me dejaba imaginar todo lo que quisiera. Mis días se basan en estudiar en casa y algunos días voy a una clase especial en la cual aprendí braille, pintar cualquier cosa que ni sé que hago, pero por lo que me dicen mis padres es hermoso todo lo que hago y que tengo un talento oculto para el arte. La pura verdad es que ni siquiera sé porque mis padres se obsesionan con devolverme la vista ya que nunca creí necesitarla, soy feliz estando así, cuando yo había nacido sin ella y eso es algo que no me molesta en lo absoluto, ya que estaré siempre con mis padres hasta que ellos me dejen porque han muerto. Hoy es el día que la casa se mantiene en total silencio, ya que mis padres no les gustan dejarme con la señora de la limpieza y porque papá está en su trabajo como abogado y mi madre está en su salón de belleza atendiendo a su clientela mientras Paula está en la escuela aprendiendo algo nuevo, lo único que yo deseo es tener una muy buena amiga y poder salir a fiestas como la adolescente que soy. Sólo me mantengo tumbada en la cama de la habitación escuchando como las gotas de agua caían, ya que como es lo normal hoy estaba lloviendo. En Inglaterra siempre será así nublado con mucho frío y el reloj tic tac escuchándose a lo lejos con cada paso que da, me quedé quieta hasta caer en un profundo sueño invernal, ya que este clima es mi favorito y me gusta sentirme en total calma. Se escuchan gritos y forcejeo en la planta jama y me levanto algo espantada por el ruido, me incorporo algo asustada por los gritos y trato de correr hasta el lugar donde procedía el sonido; caigo sobre mi trasero dándome un fuerte golpe y me vuelvo a incorporar, pero esta vez buscando ayuda de lo que se encuentra a mi alcance, palpo las paredes para no volver a caer. Cuando llego a la sala se quedan todo en silencio como si no hubiera escuchado que hay alguien es esta estancia, creerán que estoy loca, pero escucho sus respiraciones cortadas y pausadas y eso hace que me asuste más por si es un ladrón que ha entrado a la casa. - Mamá, ¿estás en casa? Alguien esta aquí – gritó con algo de molestia ya que estoy oliendo su perfume y siento como se acercan tocando mi hombro- ¿Qué ha sucedido? ¿Y dónde está Paula? mamá - pregunto, pero ella se queda en silencio como si tuviera miedo por algo- ¡Responde maldita sea! - recibo una bofetada de su parte haciendo que pierda el equilibro, acaricio el área y dudo mucho que haya sido mi madre ya que ella jamás se atrevería a maltratarnos. - Insolente, malcriada, mimada y lo mejor eres una maldita ciega, por lo menos tienes un muy buen cuerpo- era una voz diferente la que hablaba y no era mi madre la que se encontraba en la casa- eres única y hermosa, disfrutaremos muy bien de esta ofrenda- huele mi cuerpo sin una pizca de descaro y tengo ganas de regresar el golpe. - Deja a la niña en paz, con mi hija ¡no! - grita mi madre y giró la cabeza hacia ese ruido- ella no tiene la culpa de mis equivocaciones – susurra con dolor en su voz. - Ella no tiene la culpa de que su madre sea una puta que disfrutaba e vender su cuerpo en un burdel- al escuchar eso le tire mis puños tratando de acertar un golpe en su rostro pero nunca llegaba a darle a nada, pero el grita y me sobresalto, ya casi es hora de que Paula regresé y sólo puedo pensar en lo peor ya que no quiero que ella vea esta escena que se está dando en nuestra sala - tu esposo me debe millones y tú te acuestas con mi padre, que buen servicio el de una ramera – ríe con ganas y se escuchan más voces que lo acompañan. - Fue hace 18 años hijo de Lucifer – chilla soltándose de su agarre y me toma en brazos- era una prostituta en ese entonces y mi marido trabajaba para él, pero ya dejamos esa vida, debes saber que no queremos saber nada más del rey de la mafia inglesa- me cubre los oídos, pero ya había escuchado todo y mis lagrimas comienzan a salir por sí solas ya que nunca me imaginé que ese fuera el pasado de mis padres. - Mamá es verdad, me han mentido toda mi vida - digo enojada, mientras mis lágrimas caen y esos hombres ríen con ganas. - ¿Mami, ya llegué y la merienda? Tengo mucha hambre - hace su aparición Paula mirando a todo el mundo sin una pizca de emoción en su rostro - ¿Qué sucede? ¿Quiénes son estos señores?, porque tiene a mi hermana - pregunta muy inocente la pobre niña ya que no se imagina en el peligro que nos encontramos por culpa de los mayores, para una niña de 7 año lo que está sucediendo es algo sin importancia. - Enana sube a tu habitación, mamá te subirá algo de comer más tarde - le ordenó, mientras seco mis lágrimas girándome para que no me vea. - Ciega ¡jun.! Mami te espero en la habitación - puedo jurar que me había enseñado su lengua como el simple acto infantil que siempre hace cuando me ve. -Te amo enana- le digo y en esos minutos parecía ajena de cualquier cosa en esa habitación. - Un lindo momento, pero como lo haremos ustedes me deben dinero y su esposo no está aquí, quien quiere prestarme su cuerpo para disfrutar de el – afirma alejando a mi madre de mi lado. -Te vamos a pagar con el dinero de su cirugía, todo ese dinero esta ahorrado y solo nos faltaban unos pocos- habla mamá corriendo para ir a buscar algo. - Y dejarla ciega para siempre no soy tan inhumano- me aleja de mi madre y toca mi trasero- no quiero su dinero, sólo a ella, por lo que veo seré el primero en probar su cuerpo – agrega con una voz que me produce asquerosidad. - ¡Mi hija no! hijo de puta, tómame a mí, sabes que ya no me importa - pude jurar que escuché como golpearon algo y trato de alejar el fuerte agarre que tiene ese hombre sobre mí. - Suficiente chicos, si quieren disfruten del cuerpo de la madre, total odio a las mujeres viejas, me gustan las vírgenes para destruirla desde el fondo - dice este aferrándose con más ganas a mi cintura- es sólo un rato yo te la regresare después de divertirme con ella, eso sí que disfrutare de cada uno de sus hoyos - besa mi cuello y mi piel se eriza, por el peligro que estoy sintiendo. - ¡No por favor! tómame a mi antes que a ella- me trata de alejar de ese hombre y la ayudo defendiéndome, pero él no me suelta. - No quiero a una vieja puta, me gustan las v*****s vírgenes, quiero escucharla gritar de dolor con cada una de mis penetraciones, de solo pensarlo mi polla está más que alegre- dice y puedo jurar que lo abofeteo y trato de calmar mi temblor. - Suéltame, maldito enfermo, no ves que soy solo una niña- lo alejó por fin de mi cuerpo - eres un pedófilo, soy una niña y tu un viejo, déjame en paz deja a mi familia en paz - le digo tratando de sentir su rostro y segur abofeteándolo. - Cariño si me vieras tu misma me hubiese abierto esas lindas piernas- se ríe y los demás siguen su juego- ah es verdad eres una estúpida ciega, pero aquí entre nos, te voy a ofrecer a alguien más - dicho esto me carga en sus hombros y salió conmigo de la casa, aunque grite por ayuda nadie ayudo- si llaman a la Policía, mátalos a todos, pero antes violen a la madre y ha la niña y dejen al padre ser testigo de todo, si llaman a la policía – ordena sin una pizca de paciencia. - No por favor, no lastimes a mi familia - le pido dejando de luchar con su gran cuerpo- te daré lo que quieras, pero por favor no lastimes a mi familia - dicho esto yo mismo firme mi podría muerte y sé que él va a cumplir con lo que prometió. Me subieron a un auto para poder salir de ese lugar no puedo controlar mis temblores y escucho de lejos como él se refiere a alguien de manera respetuosa, solo siento como me colocan algo en el brazo un piquete de mosquito y sentí un líquido frio atravesar mi piel. -      Hermosa chica, serás una gran ofrenda para el príncipe de la mafia inglesa – besa mi mejilla mientras comienzo a perder la conciencia.  
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