Alexandra. El ambiente a nuestro alrededor se había tensado, pero una tensión s****l, teníamos tiempo sin vernos teníamos que estar muy atentos a todos nuestros movimientos no podía dar ningún paso en falso, él se acercaba lentamente a mí temiendo que pudiera alterar su cercanía. su tacto era suave delicado, con amor. ¡No! Mi cabeza me gritaba, que si daba un paso atrás caería rendida a sus brazos otra vez. Me aleje despacio. —Creo que ya tu misión termino aqui— El analizaba mi rostro, sus ojos estaban brillosos, no sabía si por el deseo, o de lágrimas. Asintió, y pareció recordar algo. —Te llame para informarte que te quedarás a cargo mientras yo salgo— su gruesa voz estaba ronca. —¿Yo?— lo mire ceñuda. —Si, está mañana me llamaron para decirme que teníamos un caso, así que sald

