Día 12 Alexandra. Mi cabeza estaba recostada en el frio pavimento, mugriento y húmedo por el agua que habían tirado días antes, o semanas, no lo se. Tampoco sé cuánto tiempo llevo aquí tirada, como basura, después de haberme desmayado, sentía que me ardía la mitad de mi cuerpo, pero a la vez lo sentía entumido. Trate de levantarme, pero mi cuerpo me reclamo, haciéndome soltar un grito, volvi a quedarme ahí tirada, comencé a sollozar, estaba cansada, mi cerebro no daba para más, sabía que no saldría de aqui, mire pasar a una rata, no era la misma de cuando llegue, porque estábamos en otra habitación. Ella podía ir y venir, libremente, las veces que quisiera, no tenía verdugos que la golpearan. Sentí envidia de un animal, aunque ahora no éramos tan diferentes. Mi llanto cesó, y volví

