Alexandra. Después del funeral, Eros seguía en automático, la muerte de su padre le había golpeado duro. Se la pasaba encerrado en su oficina, trataba mal a todo mundo, incluso a mi, pero siempre terminaba mandándolo al diablo, nuestra relación estaba en pausa, no quería que esto nos afectará pero lo estaba haciendo, y mucho. Eros se distanció de mi, y nuevamente era una simple mosca molestándolo. Aunque con todo el trabajo acumulado y Harriet, no tenía mucho tiempo para sentarme a pensar en eso, le daría su espacio. Aunque mi cabeza no dejaba de pensar en la manera en que Martha se había estado comportando, días después del funeral ella siguió como si no hubiera quedado viuda. Ni siquiera podía hablar sobre esto con Eros, ya que como dije, sigue en automático. Mi madre iba a casa a

