—¿Qué dijiste? — preguntó Alisson quitando la mano de la manija del carro. Ni Joel se explicaba de dónde había salido esa petición. La propuesta salió, huyendo de sus labios y su cerebro. Buscando un lugar más cálido y hermoso, un lugar como el corazón de Alisson. Su corazón comenzó a palpitar deprisa, como si estuviera a punto de escapársele la vida. Pero no era miedo a haber cometido un error, era algo más…era excitación y temor a lo desconocido. Temor a que Alisson se negara. Para él era bastante lógico lo que proponía. Sentía algo por Alisson imposible de olvidar o pasar por alto, la amó la noche anterior con cada parte de su cuerpo y alma, ella necesitaba su ayuda, su estabilidad, su cuidado. El podía llegar a ser todo para ella. —Cásate conmigo Alisson. — le volvió a repetir,

