Fuera de la clínica.

1750 Palabras
Capítulo 2. ***** Fuera de la clínica ***** **** ADALIA ***** —Adalia, niña baja, necesito hablar contigo. — Escucho los gritos de mi tía, quien se escucha muy feliz. —Voy, tía. —Al bajar las escaleras, veo a varias personas en el lugar junto al señor Héctor. — Por fin niña, siéntate tenemos que hablar — Dice mi tía con un cigarrillo en la mano muy feliz. — ¿Pasa algo tía? — Le digo asustada. — Te casarás en 3 días con el señor Héctor, como forma de pago de tus cuidados en la clínica. — ¿Qué? Tía no me puedes hacer esto, ¿señor le pagaré cuando dinero es? — Tonterías, ni con 100 trabajos podrías cancelar tanto dinero. — ¿Por qué tía? Si yo siempre te he querido y no quiero casarme con este señor. — Ya está hecho en 3 días te casarás, no hay vuelta atrás. — Por favor tía mírame, no me casaré no lo haré. — No tienes opciones niña hermosa, tú serás mi esposa quieras o no, ya esto es un acuerdo hecho y ni tú ni nadie podrá romperlo. — Me da asco, usted es un viejo verde no lo quiero, no me casaré. — Está hecho, en 3 días pasarán a buscarte y todo está listo, di mi palabra y así se hará y si yo llegara a morir tú pasarás a ser la esposa de mi heredero, pero créeme aún estoy fuerte y te haré mi esposa convirtiéndote en la madre de mis hijos, te arrepentirás de haberme rechazado. — Por favor tía, ayúdame, no me quiero casar con este señor tía por favor. — No me importa, pero si no te casas te echaré a la calle y no volverás a pisar esta casa. — Está es la casa de mis padres, es mi casa. — Le expresó muy dolida. — Ya no lo es, la vendí y me mudaré a las Bahamas dónde tú ni tú presencia me molesten, después de la boda me iré tan lejos que no podrás encontrarme nunca. — ¿Por qué tía? ¿Por qué? ¿Qué hice de malo? — Nacer, sin ti, me hubiera casado con tu padre y no mi estúpida hermana que se embarazó de ti para quedarse con el hombre que yo quería, eres el motivo de mi desgracia, por eso te odio. — Bueno, me retiraré, mañana te enviarán todo lo que necesitas para la boda, serás la novia más hermosa que haya visto nadie y te serás solo mía. —*Narración*— Dennis sale de su casa dejando a Adalia bajo llave en su casa, camino a la oficina Dennis aprovecha la oportunidad de buscar la manera de sacar más provecho a la situación y está vez quería más dinero, al llegar a la oficina llegó con un plan fundamental y era casar a Adalia e intoxicar a Héctor dejando a Adalia viuda y así poder manipularlos a su antojo volviéndose aún más rica de lo que ella quería ser, sube al piso 14 dónde la oficina de Héctor está llena de muchos abogados debatiendo su situación de salud, Héctor siente que es una tontería y firma la herencia a su nieto Adrián wlaker, Dennis entra en la oficina y Héctor tiene los papeles listos para que ella firme las cápsulas son simple ella se desentenderá de Adalia y Adalia deberá cumplir con sus deberes como esposa y dar un heredero en un plazo de un año, si Adalia o Dennis rompen el contrato serán demandadas y si hay un heredero perderán todo tipo de contacto con el bebé, en caso de que la salud de Héctor falle todos sus derechos sobre Adalia Pasarán a su heredero legítimo Adrián wlaker, quien deberá cumplir con la palabra y la responsabilidad de su familia por Adalia haciéndose cargo de ella en todo los sentidos, si he de negarse todo el dinero pasará en manos de Adalia quedando como la dueña y señora de todo lo que le pertenece a menos que Adrián cumpla su palabra y tome sus deberes como esposo, de ser así él tendría el manejo de las empresas, pero no sería el dueño hasta cumplirse un plazo de 5 años de matrimonio, después de leer los términos a Dennis el jugoso cheque en sus manos tenía tanto valor que Adalia era un simple detalle en su vida y su felicidad aumentaba al pensar en Adalia casada con un viejo baboso, sería el mejor castigo por aparecer en su vida. — Aléjate de ella hoy mismo, no te quiero en su vida desaparece de una vez por toda, enviaré a alguien a cuidar de ella y atenderla hasta el día de la boda donde disfrutaré de esa jugosa jovencita. — Tus deseos son órdenes aprovecha lo que quieras, me da igual guapos. ***** ADALIA***** Despierto y bajo para salir hoy voy a huir lo más lejos posible de ese viejo baboso y de mi tía que se ha vuelto loca, recojo en un bolso lo necesario y bajo cuidadosamente aprovechando que mi tía siempre duerme hasta tarde busco las llaves y no las encuentro intento abrir la puerta y no he podido, subo a la habitación de mi tía y ella no está me ha dejado encerrada, Dios, ¿Qué haré? No quiero casarme con ese señor que podría ser mi abuelo, las ventanas de la casa están muy altas lazarme desde esta distancia me mataría al instante, solo me queda ir a mi habitación y quedarme sobre la cama llorando de mi desgracia, la tristeza invade mi cuerpo y las lágrimas no se detienen, en mi vida he pensado en casarme y ahora lo debo hacer con un hombre el que no amo, nunca he tenido novio ni he salido con nadie no sé cómo comportarme y mucho menos en la alta sociedad, no soy estudiada y la verdad me hubiera gustado ir a la escuela como todos los niños y continuar mis estudios, pero mi tía prefiero que me quedara trabajando, ya que no teníamos dinero para sobrevivir. Escucho varios autos entrar en el jardín y mis nervios se alteran, no quiero casarme no lo haré, veo varios hombres y 3 mujeres entre ellos una joven en uniforme de enfermera, bajan varios equipos y entran en la casa, bajo corriendo y al ver a las personas en la casa y la puerta libre corro sin detenerme y un hombre me sostiene cargándome en sus brazos me lleva devuelta a la casa donde soy inyectada perdiendo el conocimiento. —Tíaaa, tia, ti… —Desmayo. * No sé cuánto tiempo estuve dormida. Me encuentro en una de las habitaciones de la casa, sobre la cama, sin ropa; la joven que parece ser una doctora me revisa, toca mis senos y mi feminidad. Siento una fuerte molestia y me quejo de dolor. — Relájate, solo así el dolor pasará, te estamos haciendo varios exámenes de salud, el señor Héctor quiere estar seguro de que estés totalmente sana y puedas procrear un bebé, yo seré tu ginecólogo desde hoy puedes sentirte más tranquila. — Me siento muy mareada. — Ese es el efecto del calmante, todo el personal que está abajo se harán cargo de ti a partir de ahora. — Mi tía, ¿Dónde está mi tía? — ¿Tu tía? No lo sé cariño. — ¿Qué es eso de la pantalla? — Es tu vientre, está sano y puedes ser mamá con tranquilidad, eres señorita aún y eres un poco seca tu pareja deberá lubricarte bien antes del acto s****l o maltratará tu sonar íntima. — ¿Qué es acto s****l? Lamento mi ignorancia solo que no salgo de casa y cuando lo hago no hablo con nadie. — Entiendo, el acto s****l es cuando tienes intimidad con tu pareja es la unión de tu cuerpo y el de tu pareja, es una conexión muy fuerte si lo haces con la persona que amas será realmente especial. — Entonces no sentiré más que dolor porque a ese señor no lo amo y no quiero que me toque — Me da mucho miedo, no quiero que nadie me toque, nunca un hombre me ha visto desnuda. — Eso pasará con tu esposo y será lo más natural del mundo, poco a poco te iré enseñando para que estés lista y no te sientas aterrada cuando te embaraces de tu primer bebé. ¿Bebe? No tendré hijos con ese viejo, no lo haré. Ella me revisa sin decirme su nombre sé que es una buena persona, lo otro en la forma en que trata de cuidar de mí. Después de la revisión me fui a mi habitación, ya que la casa se mantiene vigilada con hombres con armas y me aterra salir de la habitación, me siento como una pequeña niña indefensa, escucho a la vieja gruñona de mi cuidadora llamarme con ansias, al bajar puedo ver las bolsas de compras, son muchas bolsas y ella saca todo para mí, está una maleta donde ella guarda varias prendas de ropa, algo que parece ropa interior y ella saca una negra colocándola a un lado y en la maleta guarda el resto, ropa interior y varios tacones de diferentes tamaños. — Nunca he usado eso — Le digo avergonzada. — Tendrás que aprender, ya que no tienes opción, tu futuro esposo es muy importante y además muy difícil, si sabes lo que te conviene harás todo lo que él diga sin refutar nada. — Yo le enseñaré — Dice mi doctora bajando las escaleras. — Bien, pero que sea rápido mañana es la boda y no puede caer en medio del juez y los testigos. — No te preocupes aprenderé — Le digo decidida. Moría de curiosidad, todo es tan nuevo para mí. Me voy a la gran sala de mi casa donde me coloco unos tacones negros con una gran punta me sostengo de la pared para no caer y puedo sentir lo altos que son, pero son muy cómodos. — Poco a poco corazón — Dice mi doctora tomando mi mano. — ¿Cuál es tu nombre? — Me llamo Estela Thomson, no te lo había dicho antes por qué me lo han prohibido, pero confío en que no le dirás a nadie que te lo dije. — Gracias, no te preocupes, soy una tumba. — Por primera siento el apoyo de una persona que no me trata como un objeto.
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